“Nalguitas” de 26 años me contó que sufre de hemorroides. Después de las risas protocolarias del grupo de amigos, me di cuenta de que estar mucho tiempo sentado, pujar mucho a la hora de defecar y la mala alimentación son causantes de esta desgracia.
Las mujeres, por lo general en el embarazo sufren esa agonía al dar a luz. Cada vez me convenzo mas de cuál es el sexo fuerte; parir y hemorroides debe de ser el infierno.
Las hemorroides; contaba mi amigo, es cuando una vena te sale de la piel y anda suelta por el ano. La sangre chorrea a cántaros y un pañal o toalla femenina es una buena idea para controlar la hemorragia. Seguir hablando era masoquismo, santiguamos a “Nalgitas” y pasamos de tema.
Desde ese momento hasta hoy las hemorroides me atormentan. Cuando voy al baño dejo que la gravedad se encargue de limpiar mi cuerpo, ahora no empujo ni siquiera un pedo y duro el triple sentado en la tasa.
Ya no me siento en sillas por lapsos largos, dejo respirar a mis nalgas y aprovecho para despejarme un poco del trabajo.
La comida sigue igual y no me pongo a investigar más sobre la enfermedad de las venas del…porque me entra la paranoia. Y para paranoias tengo la cuota llena, pensando en el día que me toque hacerme el tacto rectal.




